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miércoles, 3 de abril de 2013

La imprevisibilidad mata



Si me preguntan hoy cuál es el principal problema del país, diría que seguramente no es ni la inflación, ni la inseguridad, ni el cepo cambiario, ni la corrupción, ni la ausencia del estado.

El principal problema de Argentina en los últimos años es la IMPREVISIBILIDAD.

Y no estoy hablando del hecho de no saber qué pasará de acá a 2/3/5/10 años. Me refiero a no saber con qué te vas a encontrar apenas te despiertes.

No sabés si tu casa va a estar inundada o si va a haber un chorro apuntándote con un revolver para robarte lo poco o mucho que tengas; no sabés si hay medios de transporte para llegar a tu laburo/escuela/hospital, o si hay clases para que tus hijos puedan ser instruidos. Es difícil discernir si ese día te van a prohibir ahorrar en la moneda/especie que quieras, si vas a poder realizar ese viaje que desde hace tanto tenés planeado y por el que tanto te sacrificaste o si te va a alcanzar lo que te queda en la billetera para comprarte un cartón de leche/vino/jugo.

La imprevisibilidad nos obliga a pensar rápido, a usar más el instinto que la razón, a prejuzgar, a creer cualquier mentira que nos digan los políticos/medios/redes sociales. La imprevisibilidad reduce nuestro bien más preciado dentro de una sociedad: la crítica, entendida como análisis exhaustivo e integral de la realidad.

La crítica es la herramienta que nos convierte en ciudadanos políticos responsables, en dueños y decisores de nuestros destinos, tanto a corto como largo plazo. Saber qué es lo que pasa, qué es lo que nos pasa respecto a eso y qué es lo que puede llegar a pasar nos permite tomar las decisiones que creamos más convenientes.

Muchas veces nos equivocaremos, pero al menos tendremos la convicción de que hicimos lo que creíamos mejor. En un país donde reina la imprevisibilidad, esto resulta imposible.

A veces me pregunto si esta falta de visión hacia el futuro cercano y lejano no es una estrategia de la clase política. Tal vez el cambio constante de reglas de juego, la ausencia del estado ante tragedias evitables, las decisiones improvisadas son parte de un plan que ayuda a los políticos a mantenerse en el poder mientras la gente, llena de bronca, angustia y tristeza; se ahoga en su mar de emociones junto con esa razón crítica que nos permitiría a todos salir a flote y darnos cuenta de que no sólo la inflación corroe nuestros ingresos, de que la corrupción alimenta a la pobreza (vaya paradoja), de que la politiquería barata oculta los problemas, de que la inseguridad nos tiene presos o de que el cepo no nos deja salir a conocer el mundo.

Espero que mañana, al despertarnos, sepamos con seguridad al menos una cosa: la imprevisibilidad mata.

jueves, 3 de enero de 2013

Redistribución de la inteligencia.

Palabras de Pepe Mujica en el encuentro con los intelectuales, el miércoles 29 de abril de 2009, en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo.




Transcripción:

Queridos amigos:
La vida ha sido extraordinariamente generosa conmigo.
Me ha dado un sinfín de satisfacciones más allá de lo que nunca me hubiera atrevido a soñar.
Casi todas son inmerecidas. Pero ninguna más que la de hoy: encontrarme ahora aquí, en el corazón de la democracia uruguaya, rodeado de cientos de cabezas pensantes.
¡Cabezas pensantes! A diestra y siniestra.
Cabezas pensantes a troche y moche, cabezas pensantes pa’ tirar pa’ arriba.
¿Se acuerdan de Rico Mac Pato, aquel tío millonario del pato Donald que nadaba en una piscina llena de billetes?
El tipo había desarrollado una sensualidad física por el dinero.
Me gusta pensarme como alguien que le gusta darse baños en piscinas llenas de inteligencia ajena, de cultura ajena, de sabiduría ajena.
Cuanto más ajena, mejor.
Cuanto menos coincide con mis pequeños saberes, mejor.
El semanario BÚSQUEDA tiene una hermosa frase que usa como insignia:
“Lo que digo no lo digo como hombre sabedor, sino buscando junto con vosotros”.
Por una vez estamos de acuerdo.
¡Si estaremos de acuerdo!
Lo que digo, no lo digo como chacarero sabiondo, ni como payador leído, lo digo buscando con ustedes.
Lo digo, buscando, porque sólo los ignorantes creen que la verdad es definitiva y maciza, cuando apenas es provisoria y gelatinosa.
Hay que buscarla porque anda corriendo de escondite en escondite.
Y pobre del que emprenda en soledad esta cacería.
Hay que hacerlo con ustedes, con los que han hecho del trabajo intelectual la razón de su vida. Con los que están aquí y con los muchos más que no están.

DE TODAS LAS DISCIPLINAS
Si miran para el costado van a encontrar seguramente algunas caras conocidas porque se trata de gente que se desempeña en espacios de trabajo afines. Pero van a encontrar mucho más caras que les son desconocidas, porque la regla de esta convocatoria ha sido la heterogeneidad.
Aquí están los que se dedican a trabajar con átomos y moléculas y los que se dedican a estudiar las reglas de la producción y el intercambio en la sociedad.
Hay gente de las ciencias básicas y de su casi antípoda, las ciencias sociales; gente de la biología y del teatro, y de la música, de la educación, del derecho y del carnaval.
Y en tren de que no falte nada, hay gente de la economía, de la macroeconomía, de la microeconomía, de la economía comparada y hasta alguno de la economía doméstica.
Todas cabezas pensantes, pero que piensan en distintas cosas y pueden contribuir desde sus distintas disciplinas a mejorar este país.
Y mejorar este país significa muchas cosas, pero desde los acentos que queremos para esta jornada, mejorar el país significa empujar los complejos procesos que multipliquen por mil el poderío intelectual que aquí esta reunido.
Mejorar el país, significa que dentro de veinte años, para un acto como este no alcance el Estadio Centenario, porque al Uruguay le salen ingenieros, filósofos y artistas hasta por las orejas.
No es que queramos un país que bata los récords mundiales por el puro placer de hacerlo.
Es porque está demostrado que, una vez que la inteligencia adquiere un cierto grado de concentración en una sociedad, se hace contagiosa.

INTELIGENCIA DISTRIBUIDA
Si un día llenamos estadios de gente formada va a ser porque afuera, en la
sociedad, hay cientos de miles de uruguayos que han cultivado su capacidad
de pensar.
La inteligencia que le rinde a un país es la inteligencia distribuida.
Es la que no está sólo guardada en los laboratorios o las universidades, sino la que anda por la calle.
La inteligencia que se usa para sembrar, para tornear, para manejar un autoelevador o para programar una computadora.
Para cocinar, para atender bien a un turista, es la misma inteligencia.
Unos subirán más escalones que otros, pero es la misma escalera.
Y los peldaños de abajo son los mismos para la física nuclear que para el manejo de un campo. Para todo se precisa la misma mirada curiosa, hambrienta de conocimiento y muy inconformista.
Se termina sabiendo, porque antes supimos estar incómodos por no saber.
Aprendemos porque tenemos picazón y eso se adquiere por contagio cultural, casi cuando abrimos los ojos al mundo.
Sueño con un país en el que los padres le muestren el pasto a los hijos chicos y le digan: “¿Sabés qué es eso?, es una planta procesadora de la energía del sol y de los minerales de la tierra”.
O que les muestren el cielo estrellado y hagan piecito en ese espectáculo para hacerlos pensar en los cuerpos celestes, en la velocidad de la luz y en la transmisión de las ondas.
Y no se preocupen, que esos uruguayos chicos igual van a seguir jugando al fútbol. Sólo que, en una de esas, mientras ven picar la pelota puedan pensar a la vez en la elasticidad de los materiales que la hacen rebotar.

CAPACIDAD DE INTERROGARSE
Había un dicho: “No le des pescado a un niño, enséñale a pescar”.
Hoy deberíamos decir: “No le des un dato al niño, enséñale a pensar”.
Tal como vamos, los depósitos de conocimiento no van a estar más dentro de nuestras cabezas, sino ahí afuera, disponibles para buscarlos por Internet.
Ahí va a estar toda la información, todos los datos, todo lo que ya se sabe.
En otras palabras, van a estar todas las respuestas.
Lo que no van a estar es todas las preguntas.
En la capacidad de interrogarse va a estar la cosa.
En la capacidad de formular preguntas fecundas, que disparen nuevos esfuerzos de investigación y aprendizaje.
Y eso está allá abajo, marcado casi en el hueso de nuestra cabeza, tan hondo que casi no tenemos conciencia. Simplemente aprendemos a mirar el mundo con un signo de interrogación, y esa se vuelve la manera natural de mirar el mundo.
Se adquiere temprano y nos acompaña toda la vida.
Y sobre todo, queridos amigos, se contagia.
En todos los tiempos, han sido ustedes, los que se dedican a la actividad intelectual, los encargados de desparramar la semilla.
O para decirlo con palabras que nos son muy queridas: ustedes han sido los encargados de encender la admirable alarma.
Por favor, vayan y contagien.
¡No perdonen a nadie!
Necesitamos un tipo de cultura que se propague en el aire, entre en los hogares, se cuele en las cocinas y esté hasta en el cuarto de baño.
Cuando se consigue eso, se ganó el partido casi para siempre. Porque se quiebra la ignorancia esencial que hace débiles a muchos, una generación tras otra.

EL CONOCIMIENTO ES PLACER
Necesitamos masificar la inteligencia, primero que nada para hacernos productores más potentes. Y eso es casi una cuestión de supervivencia.
Pero en esta vida, no se trata sólo de producir: también hay que disfrutar.
Ustedes saben mejor que nadie que en el conocimiento y la cultura no sólo hay esfuerzo sino también placer.
Dicen que la gente que trota por la rambla, llega un punto en el que entra en una especie de éxtasis donde ya no existe el cansancio y sólo queda el placer.
Creo que con el conocimiento y la cultura pasa lo mismo. Llega un punto donde estudiar, o investigar, o aprender, ya no es un esfuerzo y es puro disfrute.
¡Qué bueno sería que estos manjares estuvieran a disposición de mucha gente!
Qué bueno sería, si en la canasta de la calidad de la vida que el Uruguay puede ofrecer a su gente, hubiera una buena cantidad de consumos intelectuales.
No porque sea elegante sino porque es placentero.
Porque se disfruta, con la misma intensidad con la que se puede disfrutar un plato de tallarines.
¡No hay una lista obligatoria de las cosas que nos hacen felices!
Algunos pueden pensar que el mundo ideal es un lugar repleto de Shopping centers.
En ese mundo la gente es feliz porque todos pueden salir llenos de bolsas de ropa nueva y de cajas de electrodomésticos…
No tengo nada contra esa visión, sólo digo que no es la única posible.
Digo que también podemos pensar en un país donde la gente elige arreglar las cosas en lugar de tirarlas, elige un auto chico en lugar de un auto grande, elige abrigarse en lugar de subir la calefacción.
Despilfarrar no es lo que hacen las sociedades más maduras. Vayan a Holanda y vean las ciudades repletas de bicicletas. Allí se van a dar cuenta de que el consumismo no es la elección de la verdadera aristocracia de la humanidad. Es la elección de los noveleros y los frívolos.
Los holandeses andan en bicicleta, las usan para ir a trabajar pero también para ir a los conciertos o a los parques.
Porque han llegado a un nivel en el que su felicidad cotidiana se alimenta tanto de consumos materiales como intelectuales.
Así que amigos, vayan y contagien el placer por el conocimiento.
En paralelo, mi modesta contribución va a ser tratar de que los uruguayos anden de bicicleteada en bicicleteada…

INCONFORMISMO
Les pedía antes que contagien la mirada curiosa del mundo, que está en el
ADN del trabajo intelectual.
Y ahora agrando el pedido y les ruego que contagien inconformismo.
Estoy convencido que este país necesita una nueva epidemia de inconformismo como la que los intelectuales generaron décadas atrás.
En el Uruguay, los que estamos en el espacio político de la izquierda somos hijos o sobrinos de aquel semanario Marcha del gran Carlos Quijano.
Aquella generación de intelectuales se había impuesto a sí misma la tarea de ser la conciencia crítica de la nación. Anduvieron con alfileres en la mano pinchando globos y desinflando mitos.
Sobre todo el mito del Uruguay multicampeón.
Campeón de la cultura, de la educación, del desarrollo social y de la democracia.
¡Qué íbamos a ser campeones de nada!
Y menos en esos años, en las décadas de los cincuenta y sesenta, donde el único récord que supimos conseguir fue la del país de Latinoamérica que menos creció en veinte años.
Sólo nos superó Haití en ese ranking.
Esos intelectuales ayudaron a demoler aquel Uruguay de la siesta conformista.
Con todos sus defectos, preferimos esta etapa, donde estamos más humildes y ubicados en la real estatura que tenemos en el mundo.
Pero tenemos que recuperar aquel inconformismo y tratar de metérselo debajo de la piel al Uruguay entero.
Antes les decía que la inteligencia que le sirve a un país es la inteligencia distribuida.
Ahora les digo que el inconformismo que le sirve a un país es el inconformismo distribuido.
El que ha invadido la vida de todos los días y nos empuja a preguntarnos si lo que estoy haciendo no se puede hacer mejor.
El inconformismo está en la naturaleza misma del trabajo que ustedes hacen.
Se precisa que se nos haga a todos una segunda naturaleza.
Una cultura del inconformismo es la que no nos deja parar hasta conseguir más kilos por hectárea de trigo o más litros por vaca lechera.
Todo, absolutamente todo, se puede hacer hoy un poco mejor que ayer.
Desde tender la cama de un hotel a matrizar un circuito integrado.
Necesitamos una epidemia de inconformismo. Y eso también es cultural, eso también se irradia desde el centro intelectual de la sociedad a su periferia.
Es el inconformismo el que ha ganado el respeto a pequeñas sociedades y a lo que hacen.
Ahí andan los suizos, cuatro gatos locos como nosotros, que se dan el lujo de andar por ahí vendiendo calidad suiza o precisión suiza.
Yo diría que lo que de verdad venden es inteligencia e inconformismo suizos, ese que tienen desparramado por toda la sociedad.

LA EDUCACION ES EL CAMINO
Y amigos, el puente entre este hoy y ese mañana que queremos tiene un nombre y se llama educación.
Y mire que es un puente largo y difícil de cruzar.
Porque una cosa es la retórica de la educación y otra cosa es que nos decidamos a hacer los sacrificios que implica lanzar un gran esfuerzo educativo y sostenerlo en el tiempo.
Las inversiones en educación son de rendimiento lento, no le lucen a ningún gobierno, movilizan resistencias y obligan a postergar otras demandas.
Pero hay que hacerlo.
Se lo debemos a nuestros hijos y nietos.
Y hay que hacerlo ahora, cuando todavía está fresco el milagro tecnológico de Internet y se abren oportunidades nunca vistas de acceso al conocimiento.
Yo me crié con la radio, vi nacer la televisión, después la televisión en colores, después las transmisiones por satélite.
Después resultó que en mi televisor aparecían cuarenta canales, incluidos los que trasmitían en directo desde Estados Unidos, España e Italia.
Después los celulares y después la computadora, que al principio sólo servía para procesar números.
Cada una de esas veces, me quedé con la boca abierta.
Pero ahora con Internet se me agotó la capacidad de sorpresa.
Me siento como aquellos humanos que vieron una rueda por primera vez.
O como los que vieron el fuego por primera vez.
Uno siente que le tocó en suerte vivir un hito en la historia.
Se están abriendo las puertas de todas las bibliotecas y de todos los museos; van a estar a disposición, todas las revistas científicas y todos los libros del mundo.
Y probablemente todas las películas y todas las músicas del mundo.
Es abrumador.
Por eso necesitamos que todos los uruguayos y sobre todo los uruguayitos sepan nadar en ese torrente.
Hay que subirse a esa corriente y navegar en ella como pez en el agua.
Lo conseguiremos si está sólida esa matriz intelectual de la que hablábamos antes.
Si nuestros chiquilines saben razonar en orden y saben hacerse las preguntas que valen la pena.
Es como una carrera en dos pistas, allá arriba en el mundo el océano de información, acá abajo preparándonos para la navegación trasatlántica.
Escuelas de tiempo completo, facultades en el interior, enseñanza terciaria masificada.
Y probablemente, inglés desde el preescolar en la enseñanza pública.
Porque el inglés no es el idioma que hablan los yanquis, es el idioma con el que los chinos se entienden con el mundo.
No podemos estar afuera. No podemos dejar afuera a nuestros chiquilines.
Esas son las herramientas que nos habilitan a interactuar con la explosión universal del conocimiento.
Este mundo nuevo no nos simplifica la vida, nos la complica.
Nos obliga a ir más lejos y más hondo en la educación.
No hay tarea más grande delante de nosotros.

EL IDEALISMO AL SERVICIO DEL ESTADO
Queridos amigos, estamos en tiempos electorales.
En benditos y malditos tiempos electorales.
Malditos, porque nos ponen a pelear y a correr carreras entre nosotros.
Benditos, porque nos permiten la convivencia civilizada.
Y otra vez benditos, porque con todas sus imperfecciones, nos hacen dueños de nuestro destino. Aquí todos aprendimos que es preferible la peor democracia a la mejor dictadura.
En los tiempos electorales, todos nos organizamos en grupos, fracciones y partidos, nos rodeamos de técnicos y profesionales, y desfilamos frente al soberano.
Hay adrenalina y entusiasmo.
Pero después, alguien gana y alguien pierde.
Y eso no debería ser un drama.
Con unos o con otros, la democracia uruguaya seguirá su camino e irá encontrando las fórmulas hacia el bienestar.
Nos toque el lugar que nos toque, allí vamos a estar tratando de poner el hombro.
Y estoy seguro de que ustedes también.
La sociedad, el Estado y el Gobierno precisan de sus muchos talentos.
Y precisan aún más de su actitud idealista.
Los que estamos aquí, nos acercamos a la política para servir, NO para servirnos del Estado.
La buena fe es nuestra única intransigencia. Casi todo lo demás es negociable. 
Gracias por acompañarme.

SIN PALABRAS, SÓLO APLAUSOS.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Un Gobierno ATL



El de Cristina Fernández de Kirchner es un gobierno que, en términos publicitarios, vive pensando en ATL. Para los neófitos, cabe aclarar que ATL (del inglés "Above The Line") es el tipo de publicidad que utiliza medios publicitarios convencionales, a saber:

  • Televisión
  • Gráfica (diarios y revistas)
  • Radio 
  • Vía Pública
Cuando digo "pensar" no me refiero solamente a que el gobierno utiliza estos medios para publicitar sus supuestos "logros" y propuestas, sino a que también sus ataques se centran en empresas que poseen medios relacionados con el ámbito ATL. El Grupo Clarín es el más claro (y poderoso) exponente.

Los kirchneristas suelen darle una gran importancia a los medios convencionales como presuntos formadores de opinión, además de ser los principales transmisores y diseminadores de ideologías, ya sean estas propias, de otras expresiones políticas o del ámbito privado. Apuestas como las de la Ley de Medios, que muchos esperan tenga su súmmum el 7D, confirman esta acepción.

Por otro lado, también debemos reconocer que el peronismo y sus derivados han sabido utilizar ciertas herramientas BTL ("Below The Line") para mostrar y consolidar su poderío sobre las masas. Esto puede verse reflejado en las diversas manifestaciones (auténticas o inauténticas) que han organizado a lo largo de su historia y en todo el sistema de "merchandising" y "marketing de guerrilla" que las rodearon.

Sin embargo, la manifestación del jueves pasado nos ha demostrado que el gobierno nacional, al igual que muchas grandes empresas y agencias de publicidad del país, aún no han sabido (o no han querido) asimilar el nuevo paradigma comunicacional de este tiempo: Internet.

Sin la presencia de la redes sociales, hubiera sido difícil no sólo "organizar" (por llamarlo de algún modo) la manifestación sino que también hubiera resultado débil la propagación de los mensajes que convocaban a la misma. Más allá de la falta de homogeneidad en los preceptos de aquellos que participaron en la marcha, hubo un concepto que unificó todas las temáticas de la protesta y que conectó transversalmente todos los reclamos: el "hagámonos escuchar".

Ese precepto, además de aunar las temáticas y pensamientos en la etapa previa a la manifestación, fue el que luego impulsó a la ciudadanía a salir la calle.

Y es aquí donde finalmente el mundo virtual se conectó con el real, para crear un modo comunicacional que, a mi entender, va a marcar el mundo los próximos años: la interconexión Online<-->Offline. Porque si algo nos mostró el #8N (nomenclatura que se identifica con las redes sociales) es que la comunicación que no incluya y se retroalimente de ambos "mundos" perderá no sólo fuerza sino también cohesión.

Es por eso que resulta interesante pensar en cómo será nuestro país una vez que la "Operación 7D" se concrete, ya que creo firmemente en que la descomposición de los multimedios ATL (en caso de darse) no afectará seriamente los modos de pensar y expresarse de la mayor parte de la sociedad, ya habituada a informarse, compartir y debatir a través de la red de redes. Es decir, la desaparición o mutación de diarios, revistas, canales, programas de TV y radio; no cambiará dramáticamente la sociedad ni la hará más justa y plural como arguye el oficialismo, porque eso es algo que ya se logró gracias a Internet, y a la gente que la usa, por supuesto. 

viernes, 4 de mayo de 2012

On an island



Uno de los objetivos primordiales de la publicidad es generar emociones en los espectadores.
"Tocarles una fibra", como se dice en la jerga del ramo.
El segundo paso, es convertir esa emoción en una acción.
La mayoría de las veces, esa acción es una compra.
Aunque también la reacción de la gente puede estar relacionada con adherir a una opinión, ayudar a difundir un mensaje o simplemente comentar esa publicidad con sus amigos.

Me parece que en el caso del (ahora) famoso spot de Y&R sobre Malvinas, todos estos objetivos se cumplieron con creces.
Sin embargo, veo un problema: el anunciante.
Debe ser una de las pocas veces donde lo que se discute no es tanto la idea como la "marca" que la firma.
Si el spot hubiera sido para TyC, como fue la idea original, tal vez hubiera levantado polvareda, aunque en una menor escala creo.

Que la Presidencia de la Nación sea el anunciante, convierte a este aviso publicitario en una especie de "propaganda" paga (recordar que la propaganda es la difusión -propagación- de una idea o pensamiento a través de medios no pagos -pautados-).
Y lo que dice la "propaganda" no contribuye a nada.

¿Por qué?

1) No suma más adeptos a la "causa". Todos los argentinos creemos y queremos que las Islas vuelvan a ser parte de nuestro territorio (después vemos el por qué).
2) Genera tensiones diplomáticas innecesarias.
3) Genera enfrentamientos (discursivos, por suerte) entre los mismos argentinos.
4) Fomenta la imagen de autoritarismo que el gobierno viene forjando con sus últimas decisiones.
5) El hecho de haber sido grabado "a escondidas", resta puntos a la imagen y transparencia de nuestro gobierno.

Otra de las lecturas tiene que ver directamente con la agencia, Young & Rubicam Buenos Aires.
Cuando ayer Martín Mercado (DGC) le explicaba los pormenores de la producción del spot (que fue grabado y luego ofrecido a diversos anunciantes) a los medios, resaltaba la creatividad como fundamento principal para el desarrollo de la idea.
De este modo, no sólo "bancaba" a su agencia, sino que también despegaba al gobierno del incidente.
Con lo que no contaba Mercado (un publicitario a quien admiro profundamente) es con la respuesta de Y&R Worldwide y del mismísimo Martin Sorrell, dueño del grupo WPP, propietario de Y&R.

Sin embargo, creo que el "error", estuvo más del lado del gobierno que de la agencia (tal vez sí pueda achacársele el hecho de haber ofrecido el spot al gobierno).
¿Por qué? Simplemente porque debió saber que la agencia era una subsidiaria de un holding de origen británico.
En estos tiempos hipermediatizados y ultradetallistas, deslices como ése no suelen ser "perdonados" por los medios y la opinión pública.

De este modo, una idea desafiante e impactante como ésta, pierde consistencia y se enmaraña en una red interminable de opiniones y discusiones sin sentido, que tapan la verdadera razón de todo esto: recuperar las Islas Malvinas.

Pero por las buenas.
Y jugando limpio.


EDIT: Tal vez esté bueno hacer el ejercicio y preguntarse qué hubiéramos sentido o cómo hubiéramos reaccionado si el comercial incluía a un atleta británico y era firmado por el gobierno kelper.

 

viernes, 10 de febrero de 2012

Cristina: de mentiras y puestas en escena.

Esto pudo verse ayer en la TV pública:


Al parecer, una conversación legítima entre la primer mandataria y un trabajador más, que agradece todos los logros del gobierno y critica a los ambientalistas.
Un discurso prominero y antiambientalista, en la voz de una persona "común y corriente".
Un apoyo a la presidenta, de parte de un representante del "pueblo", verdadero soberano del país.

Bueno, resulta que este tipo en realidad es el presidente del PJ de Olavarría.

Armando Dominguez Pte del Pj: "los trabajos que se caen son los en "negro", "la obra pública debe seguir."

Verdaderamente vergonzosa la mentira y la puesta en escena de este gobierno. Otra muestra más de la manipulación mediática a la que tanto atacan.

Una nueva contradicción más y van...